De la nostalgia a la indignación.
Ese podría ser el subtítulo de este post. En vez de hablar sobre deliciosas anécdotas del pasado me es imprescindible hablar de Colombia, en particular de algunos hechos que soló han salido recientemente a la luz pública.
Reporta la revista
Semana sobre casos de jovenes de escazos recursos que después de salir de sus casas atraídos por alguna oferta económica aparecen registrados como muertos en combate por el ejercito de Colombia, ya sea tildados de guerrilleros, extorsionistas o paramilitares. La gravedad del caso (y de ahí la indignación) radica en el hecho de que sus muertes ocurrieron al siguiente día de salir de sus casas o a los pocos días después.
El periodico el Tiempo también reporta sobre las irregularidades en otras
regiones del país.
El común denominador de todos estos casos es la pobreza de las victimas, su muerte en "combate" tan solo unos días después de salir de sus casas, y el parte oficial de victoria del ejercito donde son descritos como criminales dados de baja después de semanas de arduo seguimiento e investigación.
Semana y el Tiempo reportan la información con cautela, pero el crimen es tan evidente que me dan ganas de gritar. Es tan importante mostrar resultados de la guerra frontal contra la guerrilla que el ejercito no repara en fabricar falsos operativos ? Que clase de seres humanos pueden diseñar este tipo de operaciones?
Dado el alcanze de las desapariciones es evidente que se trata de una estrategia concertada a alto nivel, son demasiadas las coincidencias como para descartar estos eventos como hechos aislados.
Que tristeza por mi Colombia, el espiritu de la escuela de las américas sigue vivo, después de tantos años y nunca aprendimos nada...